domingo, 17 de septiembre de 2017

Poesía


No sé si es poesía
este estremecimiento que me deja
erizada la piel
y ensimismado
y radiante el espíritu.


No sé si es poema esa cadencia suave
que me siembra de frescas sensaciones
y paz el corazón,
que me hace creer en que trasciende
al tiempo la fragancia,
que me incita
a gozar del pellizco de alegría y sorpresa
que regala el momento.

No sé si llamar lírica
a ese impulso canoro,que me impregana los labios
con su dulce  embriaguez de licor de cerezas,
que me arroba
y me empuja
a buscar en la vida el sabor del milagro ,
detrás de cada nombre, cada acento,
cada voz,
cada timbre,
tras cada tesitura,

Que me obliga
a indagar en mi sangre el rumor silencioso
de todos mis anhelos
y de mis más oscuras emociones
y después a exprimirlos
hasta extraer su esencia iridiscente.

Todo esto no sé
si acaso será poesía -o no-

Pero, decid,  ¿ qué nombre mejor podría darle?








Delicatessen

No soy amiga yo de florituras
al pan lo llamo pan y al vino vino,
al cornudo, cabrón, cerdo al gorrino
y farsante al que vive de imposturas.

No me adorna el talante gongorino
que elige las más líricas texturas
de la palabra y teje vestiduras
delicadas que arropen lo mezquino

Pero con el amor no sé qué pasa
no lo puedo nombrar sin que se adhiera
al eco de mi voz azúcar glasa.

Solo con escuchar cómo lejano
su perfume insinúa , aunque no quiera
mi corazón de fiesta lo engalano.

Sadismo


Sí, ya lo sé, no se desploma el cielo.
No es suficientemente compasivo
para poner remate a este derribo
que hizo de mis días de férreo desconsuelo.

Le da la espalda al gesto imperativo
con el que en un níveo revuelo
pide tiempo de tregua mi pañuelo
para aliviar la angustia en la que sobrevivo.

Absorto en su elevada peripecia,
persiste en su bucólica y blanca ceremonia.
de apacentar rebaños de nubes peregrinas.

Nuestra humana tragedia la desprecia,
consiente que con sádica y odiosa parsimonia
nos vayan devastando las horas mortecinas.


Cordura

Todo en la vida llega a aquel momento
de su punto final y es necesario
el volver al estado originario
antes de la emoción en el acento.

Más allá de la luz del escenario
no tiene ya sentido el argumento
y el querer proseguir contando el cuento
podría resultar estrafalario.

Se impone regresar a la cordura,
allí en donde AMOR son solamente
cuatro letras sin éxtasis ni herida.

Donde en la noche huérfana de albura
te asaltará la duda impenitente
de si la vida sigue siendo vida.



sábado, 16 de septiembre de 2017

Preguntas


Universos sin fin, constelaciones
que no puedo contar, innumerables
patentes de la vida inacabables
que colonizan todos los rincones.

Un dios oscuro vierte a borbotones
enigmas sobre el mundo, inagotables
prodigios su sangre , inabarcables
en sus rosarios de interrogaciones

Ya todo son preguntas y el motivo
de querer descifrarlos solo solo esta
casualidad bendita de estar vivo.

¿ Qué ? Cómo? ? Cuándo? ¿ Dónde? Atribulada
acaba el alma hallando la respuesta:
No hay ni habrá ninguna... Todo es nada.





Luna llena


Las noches veraniegas incompletas
están si faltas tú, si tus fulgores
no engatusan la piel con sus mejores
caricias proxenetas.

Los más empedernidos soñadores,
los locos contumaces, los poetas,
todos ruegan que un día te entrometas
en sus quimeras, versos y furores.

Y luego están los lerdos descarriados,
los que beben tu hechizo con la excusa
de que es obligación de enamorados.

Sólo los perros saben de tu engaño,
hay un coro de aullidos que te acusa
como influjo capaz de hacernos daño.

Pero aun así, qué plácida y serena
que es tu luz, hermosa Luna Llena.


Lunas rotas


Yo no pedí tener un alma sensitiva,
ni en la frente un estigma como una estrella oscura
que al mirarme en los charcos se refleja y augura
vidrios de lunas rotas de un tiempo a la deriva.

Percibo en la mañana luminosa y festiva
la zozobra del aire, como una quebradura
que la luz vuelve llaga y acuciante me apura
a que dé testimonio y en mis versos lo escriba.

Pero yo me resisto, hago caso al consejo
que me dieron un día, cuesta dar bendiciones,
más o menos lo mismo, que una maldición.

Conque eludo el presagio y en mis palabras dejo
que afloren risas, pájaros, primaveras, canciones
y los mil y un milagros que espera el corazón.


Ambición

Cuando la Luna ,exhausta , ya bosteza

busco en tu pecho pródigo de esposo
almohada en la que puedan mi cabeza
y mi alma hallar algún reposo.

Tú me besas los ojos , delicado,
y te inventas la fábula inocente
de una estrella que al cielo le has robado
para que desde hoy su luz me argente.

Yo te digo que no deseo nada,
ya sabes que no peco de ambiciosa.
Para sentirme una mujer colmada.
me suelo conformar con poca cosa:
dormirme entre tus brazos ,tan confiada,
y despertarme en ellos, tan dichosa.

Bendita rendición


Como las duras losas
del arrepentimiento por lo que no sé hizo,
por tantas ilusiones sepultadas
frescas bajo la piedra,
me pesan estos días graníticos y austeros.

La luz ,
que se descubre,
a mis ojos opacos y marchitos
cada vez más ajada
y que me cuenta.
que apenas queda senda por delante,
me abruma y me incomoda.

La noche es el momento
de lucidez y calma en que te niegas
a ti misma el pensar.

Sirve de poco
regresar a otras épocas que fueron,
sin que tu lo advirtieses,
seguramente mucho más felices,
si ahora solo son tristes cenizas
que se van disolviendo en la memoria.

El futuro es un túnel
poblado de tinieblas
y peligros sin nombre ni textura
que llenan de congoja el corazón.

Solo te queda el sueño,
esa bendita
rendición temporal de los sentido,
en la que puede el alma hallar alguna tregua
para olvidar zozobras ,
para espulgar el aire
de temores fantasma y respirar.

Para soñar que llegará esa aurora
en la que cante el pájaro
y otra vez alegre ,descansada
con un hambre inocente
pujante e infinita
de comerte la vida te despiertas.




viernes, 15 de septiembre de 2017

Nada que recordar


Los rostros ya se van desdibujando,
apenas son las sombras que atraviesan
camposantos de niebla en los que pesan
las penas que se van multiplicando.

Las voces son rumores que regresan
desde el envés del tiempo, violentando
la paz del corazón , y aglomerando
sobre el aire suspiros que nos besan.

Ni siquiera nos salvan los aromas,
que ante la noche próxima han huido
como una desbandada de palomas

Nada que recordar deja la vida
solo esa sensación de haber sufrido
y haber sido feliz , que no se olvida.

¿ Alquimista o charlatana?



Voy mezclando los óleos agrisados
de mi vida con otros más vistosos
ya se sabe que así disimulados
resultan mucho menos agraviosos.

¿ Pues quién iba a comprarme los lustrosos
resabios de mi ayer , bien conservados
en vinagre y en sal, ni los mohosos
que en lágrimas quedaron anegados?

Es más fácil vender agua de aurora
y suspiros de brisa , aunque no hay nadie
que sepa lo que son ni de chiripa.

Al fin y al cabo enamorar la hora
presente es lo que cuenta, hasta que irradie
su luz sobre el angor que se disipa.

En mi elixir, no el zumo que consagro
sino la pétrea fe, hará el milagro.





Espejismo


Busque sobre el desierto que es el mundo
un lugar generoso que ofreciera
un momento de calma verdadera
a un corazón cansado y vagabundo

Cuando muerta de sed agonizaba,
y los cuervos seguían mi andadura
vi la luz de un oasis , gloria pura,
que su fresco socorro me ofertaba

Tus labios , esa mezcla de ambrosía
y agua de miel que ansiaban mis despojos,
sal sin sabor , estaban allí mismo.

Pero qué poco dura la alegría
en la casa del pobre, abrí los ojos
y vi que eras solo un espejismo.



Espejito, espejito...


Se me ha vuelto el espejo de repente
mi más leal y mágico  aliado,
me devuelve  un óvalo agraciado
y una tez de color opalescente


 Ha optado por mostrarse más prudente,
acaso temeroso de mi enfado,
o la luz cenital lo ha enajenado
O es que lo limpio poco últimamente...

Puede ser que a caballo de mi historia
me haya agenciado una dioptría
de más y ya no vea la evidencia.

Pero mirarme en él es pura gloria,
que me encuentro más joven cada día.
Pronto me veo en plena adolescencia.

Naufragio interior


Si el mar no fuese azul,
si el mar no fuese ameno y rumoroso,
si el mar no fuese inmenso
y bravo,
e indomable,
nunca sería el mar.

Ni yo habría sentido
esa fascinación que me obligaba
a intentar abarcarlo.

Sonsacarle
a sus ritmos los secretos.
Presentía,
que hay otras orillas más allá de los límites
de mi pequeña y solitaria ínsula,
tendidas a la luz,
doradas y adoradas
por la obsequiosidad del oleaje.

Siendo ,como soy, tierra, cautiva de lo sólido,
de algún modo sabía
que solo al entregarme apasionadamente
a conquistar el agua
podría liberarme.

Y debía intentarlo.

El riesgo era perder
 las cuadernas del alma en el intento.  

Soy una barca vieja, fatigada
de bregar con la brisa
a la que ya no inspiran pasión los oleajes.

Que dice entre suspiros el nombre de su puerto
y recoge sus velas


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Dimisión


Hoy renuncio a mi trato con el mundo.

Clausuro mis sentidos,
abandono
mi compromiso de ser testigo fiel
de todo lo que pasa,

Aunque quiero gritar ,
muerdo mis labios,
cierro los ojos
y firmo así una tregua
conmigo misma.

Elijo
ser ciega libremente , pues de nada
sirve observar de frente la crueldad
con las manos lastradas de impotencia.

No oír
todo lo que no sea la música del viento,
purgando sus rumores
de los ayes y llantos que me llegan
desde los cuatro puntos cardinales.

No sentir , revestirme
el corazón de escarcha
para no padecer por las miserias
feroces que adivina
mi sangre al resonar en su oleaje
con la inquietud del agua.
.
Con tal de no abismarme en la congoja,
renuncio hasta a pensar ,
y si es que es necesario
hasta dimito
de mi enojoso oficio de poeta,
que me obliga de forma inexcusable
a hablar con voz de alumbre.

Porque si cuento la verdad, acaso,
¿habrá alguien que tenga el valor de escucharla?

Y para urdir mentiras no me llega
a mí la cobardía.

Todo lo que debiera contar , mejor callarlo.

Cómo se ensaña en hombre contra el hombre,
como ignora
los lamentos del río,
las demandas del aire,
los avisos de la naturaleza
de que a nuestro costado abusador
medra el apocalipsis.

Que el futuro
que con certeza espera a nuestros hijos
es negro y tiene alas

Porque en un mundo lleno de cadáveres
solo los cuervos heredarán la tierra.

En amor y compañía


No te demores más,
no te resistas
a lo que el corazón te está pidiendo,
ven hasta donde estoy sola esperándote
y préstame el cobijo de tus brazos
que empieza a atardecer y siento frío.

Septiembre es tan hermoso...
resplandecen
hasta hacerse irreales los colores
bajo una luz benéfica que desvela a los ojos
el perfil más ligero del paisaje.

Es un lujo poder perder en tiempo
en ver como los pájaros se afanan
en ahuecar sua alas y en disfrutar del último
rayo tibio que dora la alameda.

Y después pasear bajo los árboles
cogidos de la mano
mientras el Sol se pone.

La estación otoñal
suele mostrarse suave y venturosa
con aquellos que acceden a vivirla
en amor y apacible compañía.

Teoría ondulatoria


Siempre ha estado ahí, acompañándote,
como un fantasma triste
ese miedo cerval
de animal desvalido que se sabe
solo polvo y quimeras
destinado
a regresar al polvo y a perderse
en el inmenso vientre del vacío
y de la desmemoria.

Luego fuiste sintiendo , percibiendo
el eco de la vida que no cesa.

Son apenas pequeñas vibraciones
de emociones antiguas
que aún reverberan como ondas
de una piedra en el agua
que se van adueñando
del espacio y el tiempo.

En el éter suspiros
de amor o de tristeza.

En el éter palabras
de ira o de consuelo,
de miedo o de esperanza.

En el éter convulso ,
sentimientos, delirios
emociones ,
poemas...


Nada de ti se pierde o se disipa
todo queda flotando sobre el éter
la eternidad entera