lunes, 11 de diciembre de 2017

Divino fulgor

La   noche era triste,oscura y fría,
flotaba sobre el mundo el desaliento
y estaba a punto de parir María
mientras José buscaba alojamiento.

En un portal, sin otro compañía
que un viejo buey y un mísero jumento,
como nadie sus puertas les abría
tuvo lugar el Santo Alumbramiento.

Pero a pesar de todo, en el momento
en que cogió a su hijo,la alegría
inmensa de la madre obró un portento.

Para ver la sonrisa que tenía,
una estrella bajó del firmamento
e iluminó la noche con luz de mediodía.

Fulgor divino y guía
que mostraba a los hombres que con tal nacimiento
el cielo había cumplido la vieja profecía.



viernes, 8 de diciembre de 2017

En el Nilo


Lo malo no es que veces la vida se parezca
a un río turbulento que pretende arrastrarme,
de las aguas más bravas sé de antiguo zafarme
sin que el ánimo mucho ni poco desfallezca.

Lo peor es que llegue simulando corriente
de la parte más plácida y más fertil del Nilo
porque allí sabes siempre que hay algún cocodrilo
admirando tu culo y afilándose el diente.

Pero yo no soy presa fácil, triste carnaza,
escaldada he salido de bregar en la liza
de la vida y mi carne, de por sí escurridiza,
se ha agenciado en el roce una buena coraza

Ay . pobre del ingenuo que me quiera darme caza...
!Qué vaya preparando dentadura postiza!







Y yo las vi caer





Las flores del almendro
blancas y diminutas,
fueron las que aceptaron las primeras
sin rechistar su sino.

Y yo las vi caer,
aunque no supe
interpretar que a todos incumbía
aquella decadencia.

Y no me estremecí.

Vivía descuidada
de cualquier circunstancia que no fuese
sentir dentro de mí, incontenible,
un deflagrar vital de primavera.

Luego fueron los pétalos
de las rosas tempranas lo que hubieron
de plegarse a la suerte que les cupo.

Sucio raso marchito,
alfombraron mis pasos mientras iba
de flor en flor, buscando algún aroma
en el que recalar y embelesarme
por tantas rosaledas

Y no tuve
ni siquiera una lágrima extraviada
para llorar por ellos.


Después fueron la hojas ,
que ayer verdes,
me prestaron su sombra cuando deambulaba
por frondosas veredas, persiguiendo
los últimos destellos de un tibio Sol de Otoño ,
las que fueron cayendo ,convertidas
en un ocre rumor amortajado
de amigos que se marchan para siempre .

Hoy le pido a la Luna
que su luz que agoniza en su cuarto menguante
le recuerde a la savia desahuciada
y a mi sangre caduca que existen las mareas.

Soy otro pobre ser que sobrevive
replegado en sí mismo.

Inventándose fábulas
de tierras prometidas

Recelando del tiempo,
descontando minutos.

Macerando sus penas
en los posos que guarda todavía
de paz al corazón.

Disimulando
cómo le va creciendo y lo devora,
arrollador, el miedo



jueves, 7 de diciembre de 2017

Complementarios


Yo nunca fui de luz, pero si al lado
está mi rostro de tu faz sombría
reluce como el Sol que al mediodía
cualquier paisaje pinta de dorado.

Pero con todo y eso, tu nublado
no logra disipar, pues en porfía
tan bien huyes de mí que se diría
que vuelves del claror escarmentado.

Somos complementarios, ya verás
que soy capaz, con tal conquistarte,
de inventarme más pálida y serena.

Caras opuestas en un mismo as,
!qué gozo! tú, en tu cruz, cuarto menguante
y yo en el haz eterna Luna llena.






Luz de guadaña


Qué desnudo está el aire sin la breve
presencia de los pájaros,
como visten
la calma los presagios imprecisos ...

! Qué extraña claridad...! Nadie dijera
que pudiese esta luz inofensiva
herir con inclemencia de guadaña.

Se deshacen las nubes sin premura
de su preñez liviana y mansamente
esa fina llovizna que cae nos inunda
de silencio y de paz.

Y no nos queda más que desarmarnos.
y sucumbir a todas las nostalgias.

Y recordar el tiempo en que fuimos
felices e inocentes
o acaso viceversa
en que aún no sabíamos
que de aquel níveo candor sobrevendría
esta estación de lodos

Pero el ahora es plácido y apenas
se adivina el dolor sobre la albura
y quiere el corazón anestesiarse
Y aún queda una sonrisa,
flor de hiel,
con la que festejar que la derrota,
al menos hoy, quedó para mañana.

Hasta que salga el Sol y nos descubra,
rastro de un sueño, huella de un suspiro,
sobre el envés disuelto de las cosas.

Y el vientos nos disperse,
polvo al que el tiempo le expurgó las penas
rumbo a un hacia un sino redentor de olvido .






Lo nunca escrito


Preciso descubrir
aquello que aún no ha sido escrito
sobre los laberintos de mis manos.

Son tantos los caminos sin retorno
que he seguido, sumisa,línea a línea,
desde donde germina la inocencia
hasta la misma fuente de lo pétreo...

Ya sé cómo perderme en la ternura.

Hubo un gorrión de lava, pluma y sangre
como un ascua de anhelo enfebrecida,
temblándome en la palma,
confiando en un momento más propicio
para negar la lluvia y anunciar
un paraíso pródigo de auroras

Ya sé cómo esconder el estupor,
de verlo evaporarse.

Hubo una flor dispuesta a redimirse
de candidez y de aventar sus pétalos
con tal de suavizar la austeridad
de los vientos del Norte.

Ya sé de los estigmas
indelebles que deja la impotencia .

Necesito saber lo nunca escrito,
lo nunca dicho,
lo nunca imaginado.
Lo que habita en los sueños que te hacen
soñar con imposibles.

El nombre de esa estrella nonata y tan oscura
que anda desazonándome sin compasión la frente.




martes, 5 de diciembre de 2017

Excusa


Qué más puedo decir que boca alguna
no haya dicho aún , que no haya sido
por algún corazón antes sentido,
que exculpe a mi palabra inoportuna.

Por cada quiebro brusco en la fortuna,
por cada variación con que el latido
da fe de lo gozoso o dolorido,
hubo ya quien su trova alzó a la Luna.

Más que estrellas relucen en el cielo
o que arenas abundan en la playa
han existido bardos inspirados.

Sé que todo está dicho, pero apelo
a que mi voz ni bajo el agua calla
como excusa a mis versos mal armados.






Llévame de romería ( Garrotín)


Ya ha llegao la Cruz de Mayo,
ya ha llegao la Cruz de Mayo,
alégrame, niño, el día
y a lomos de tu caballo
llévame de romería.

Date prisa y ve a ponerte
date prisa y ve a ponerte
tu traje de paño fino
pa que me envidien al verte
los guijarros del camino

El vestido de volantes,
el vestido de volantes
ya lo tengo preparao
pa lucir bien elegante
cuando me lleves al lao.

Si algo quieres regalarme,
si algo quieres regalarme,
gitanito canastero,
cógeme pa perfumarme
un ramito de romero.

Y el camino de regreso
y el camino de regreso
haremos con alegría
calentándonos a besos
si es que está la noche fría

,



Gente bravía ( Tarantas)


Ay , qué gente tan bravía,
esa que trabaja y canta,
madre de mi alma
ay, qué gente tan bravía
que la mina la quebranta
y le queda todavía
fuerza pa cantar tarantas,
fuerza pa cantar tarantas.

Deben estar los mineros
hechos de otro material,
madre de mi alma,
deben estar los mineros,
le arrancan el mineral
a la entraña del infierno
cantando como si ná,
cantando como si ná.

Lo que un hombre necesita,
tú, tierra madre, nos das,
madre de mi alma,
lo que un hombre necesita:
de tu entraña el mineral
que tantas hambres nos quita
y sepultura al final,
seas mil veces bendita.





Sino


Cuando se va perdido y sin un Norte,
el rielar sugestivo  de la Luna
fácilmente pudiera confundirse con la luz salvadora de algún faro .

El destino es un puerto
inconcreto , el arcano prometido
hacia el que van los barcos de nuestras fantasía
cargados de deseos,

El futuro es un muelle
de tacto escurridizo al que no llegas nunca .

Navegar es el único presente
que permite la vida,
poco importa
si brilla el Sol o debes bregar con mil borrascas

Cada vez más se aleja el horizonte
de la felicidad.
Toca seguir dejándose
guiar por la ceguera que acompaña
a la fe incombustible.

E ignorar que no hay llaves
de mundos fabulosos esperándonos
en el fondo del mar.

Que un desdichado sino
de oscuridad , de frío y de silencio
comparten los ahogados.






domingo, 3 de diciembre de 2017

Corazón,corazón....no me quieras matar , corazón


Me inquieta, corazón, el devaneo
que traes con la música, la chanza
que haces de los ritmos, la confianza
con que , alegre , te lanzas al bureo.

A veces de puntillas, tenue danza,
me parece sentirte, y otras creo
que te escucho intentar un aleteo.
No logro someterte a gobernanza

Yo ya sé que aunque que quiso hacerse nido
mi pecho para ti, como clausura
has sentido su tibia jaula endeble.

Corre, vuela, entrégate al debido
placer de degustar la donosura
del aire antes que el frío te lo anieble.




Abandono


Después de tantos siglos de vaivenes,
de andarse columpiando
de la locuacidad a la sordera,
yo ya no miro arriba,
si diluvia
será porque conviene a mi quietud ,
a mi desistimiento,
de hoja empantanada,
el dejarse llevar por la corriente.

Yo ya no me pregunto
por qué en silencio llueve sobre mi corazón
solo callo y escucho
como cae la lluvia ,
noto cómo me empapa suavemente por dentro ,
mientras que rezo y pido
que de una vez escampe.

O por lo menos
que la mar se recuerde
con vocación de cielo desterrado
añorante de ángeles caídos,
de vientre a la deriva
anhelando ser madre.

Y salga a recibir
mi resignada ofrenda de abandono
con sus azules brazos bien abiertos.




Ave, María


Vengo a cantarte , María
y a darte la enhorabuena
por esa hermosa azucena
que floreció en tu jardín.

Ese Niño que has parido
y sostienes , amorosa
es más lindo que la rosa
más linda del mes de Abril


Estribillo

Ave, María,
qué guapa estás,
te brillan los ojos
de felicidad,
Con alegría
vengo a celebrar
que nació tu hijo
y ya es Navidad.


Cayó del cielo una estrella
y entre tus brazos reposa,
tú la miras jubilosa,
que es el mismo Hijo de Dios.

Ángeles, reyes, pastores
hacia su luz caminaron
y ante tus pies la adoraron
y hoy quiero adorarla yo.

Ave, María...

Más no he encontrado un regalo
que a tu gracia conviniese
sin que te desmereciese
y te traigo mi canción.

Tú la escuchas complacida,
pues aunque es pobre el presente
lo envuel el amor que siente
por tu hijo mi corazón.

Ave,María...





sábado, 2 de diciembre de 2017

Orquídeas blancas


Son blancas las orquídeas
que conserva el recuerdo,
siempre tersas,
lozanas,
como la viva imagen
de la ilusión .

Mi pecho
estaba aquellos días venturosos
dispuesto a ser su lecho y a acogerlas
alborozadamente.

Tu aliento se ofrecía
a envolverlas en velos de tibieza y ternura,
tu mano se esmeraba en el sublime
placer de acariciarlas.

Luego fueron llegando , sigilosas,
estaciones de climas más austeros
más parcas en deleites y arrebatos,
en las que entre silencios y zozobras
las flores desmayaban,
pero yo
las seguía mirando con los ojos repletos
de fervor y esperanza , que sabían captar
su madura belleza.

Ahora hemos llegado
a un tiempo en que le escarcha, que reprime
los brotes del almendro,
también pone su lámina de frío
sobre nuestras pupilas.

Los pétalos no tienen
ni fuerza ni valor para fingir
que siguen siendo seda,
ni al corazón le cabe ninguna coartada
para no abandonarse.

Y aun así
-quién dice que no existen los milagros-
esplendorosa e intensamente nívea
sigue siendo la imagen que guardo en la memoria
de aquellas orquídeas que tú me regalabas.