martes, 1 de agosto de 2017

Placeres sencillos


Dale a tu cuerpo el gusto. Lo mereces.
Con almejas, al modo marinero,
o con chorizo y hechas con esmero...
es un placer que gozas cuatro veces.

Verlas allí, en su plato, es el primero.
Tan lustrosas... Babeas y apeteces
hincarles pronto el diente. Te enterneces
cuando en tu boca funden por entero.

El sentir como queda satisfecho
tu estómago hará que casi acabes
traspuesta en celestial aturdimiento.

Luego...a filosofar..." A lo hecho, pecho".
Ponen broche final las ricas fabes
con su orquesta de música de viento.