sábado, 3 de junio de 2017

Hablar por hablar


No hace falta una excusa. Es suficiente
con que me roce el aire ;me deslizo
tras la suave cadencia de su hechizo
persiguiendo algún verso irreverente.

Maestra de la hipérbole, entronizo
una cerilla como zarza ardiente,
O un silencio trasformo en elocuente
por darme el gusto de rizar el rizo.

Es hablar por hablar…Ir ensartando
palabras con la lengua. Urdir el sueño
de hallar contra el dolor un amuleto.

No es decir por decir. Es ir dejando
retazos de tu ser en el empeño
gozoso de escribir otro soneto.


Bestat


Hoy la tarde se muestra generosa.
Me instalo en la molicie largamente
en mi rincón más íntimo y caliente
lo mismo que una gata perezosa.

Dedicarse a auscultar lo que se siente
puede hacer cada hora deliciosa.
Nadie podrá negar que soy la diosa
sobre el sagrado altar de lo silente.

Hasta que sin previo aviso se me afila
la garra y se dilata mi pupila
en virtud de de una ráfaga de viento.

Creyendo que el instinto abotagado
se hallaba , se me acerca confiado
y… ¡ Te he cazado al vuelo pensamiento!

De nuevo el yo felino se adormila,
voluptuosamente descuidado.
Hoy por hoy ya ha logrado su alimento


Cuerpo


En el momento menos conveniente
logra hacer manifiesta su presencia
bajo la excusa de una flatulencia,
hipo, bostezo, tos...Es ocurrente.

Barro frágil, prosaico y decadente.
Con los años y armado de paciencia
la materialidad de su apariencia
has conseguido ya que no te afrente.

De la misma manera ,tu manía
de levitar a base de poesía,
estoicamente aguanta cual ninguno.

Hoy sabes que mimarlo te conviene,
que cada quien se apega a lo que tiene
y cuerpo, como madre , sólo hay uno.

La edad del corazón


¿Pero a quién le preocupa el almanaque?
Por un taco de más no me sofoco
Y si un día hace falta, al diablo invoco,
aunque hoy por hoy conservo algo de empaque.

No permito que el tiempo me machaque
la autoestima, total dentro de poco,
cumpliendo alguno más, voy y me enroco
y a ver qué lustro viene a darme el jaque.

Por más que siempre sale algún achaque:
la bronquitis, el asma, la tensión…
el reúma que siempre está al ataque…

Si a alguien le interesa la ecuación
de mis años,no eche cuenta y saque
la edad que le adivine al corazón




La noche perfecta


Esta noche no es nada. Es solamente
un transitorio olvido del trasiego
que supone la vida. Es el sosiego
que te viene a buscar serenamente.

Hasta la luz le sigue la corriente
al humano cansancio y finge el juego
de sumarse a tu propio desapego
en su claudicación intermitente.

Esta noche no es nada. Ruiseñores
la vendrán a sacar de su letargo
anunciando un sinfín de sinsabores.

Es la noche perfecta la que espero.
De oscuridad total, de sueño largo,
de descanso absoluto y verdadero.


jueves, 1 de junio de 2017

Camino


Nostalgia es cada paso del frondoso
y olvidado jardín, del cristalino
murmullo de la fuente, del divino
sosiego que le presta a su reposo .

No elige el pie al camino, es el camino
el que busca la planta , codicioso,
de la flor de su llaga ,en imperioso
afán para que  abrace  su destino.

Pero es la voluntad del obligado
andarín la que hace que su frente
se acabe acostumbrando al empedrado

O que se eleve al cielo alegremente,
mientras que canta y busca esperanzado
la más hermosa estrella de su oriente.





Precariedad


Cada noche es igual, un terciopelo
de ausencias empedrado, una devota
procesión de silencios , que su cuota
reclama de nostalgias y desvelo

Vivo desposeída , en bancarrota
de todo afecto y bien conoce  el cielo
que al pobre corazón ,de desconsuelo,
ya no le cabe una sola gota.

Menos mal que te tengo, poesía,
sin sentir tu runrún junto a mi oído
qué precaria sería mi existencia.

Presta tu generosa cercanía
su lúdica cadencia a mi latido
y una doble ración de resiliencia.



miércoles, 31 de mayo de 2017

Cicatriz



Pensaba que jamás yo nunca lograría
exprimirle al recuerdo esa emoción vibrante
que lo graba en nosotros con rigor semejante
a una fotografía.

Atrapar el instante
y hacer en la memoria una litografía
con todos sus detalles es una nadería,
lo que cuesta es captar su esencia penetrante.

Menos mal que tenía, el amor, ese fuego
invisible que todos los rincones inunda
con su desasosiego.

Hoy bendigo su herida,
ha dejado en el alma cicatriz tan profunda
que el placer y la dicha que la causó no olvida.

Prólogo


Fue una tarde de Mayo a la orilla de un río
salpicada de álamos , bajo cuya sombría
protección nos dejamos llevar por la ardentía.
y el puro desvarío.

Quedaban todavía
sobre el tapiz de hierba los restos del rocío
de la mañana fresca y el leve escalofrío
que obsequiaba a las pieles hasta se agradecía.

Vincas de la ribera
y margaritas blancas supieron como el peso
de dos cuerpos amantes puede ser de liviano.

Sabor a primavera
celestial en los labios se nos volvió aquel beso
primerizo que ,urgente, prologaba el verano .



Pasión por las resacas


Estoica como soy,
acepto los calvarios que me tocan
sin rechistar,
me abrazo
con fervor a sus cruces
y bordo en tenues velos  vistosas florituras
que embellezcan su imagen y arrebocen
las huellas de la sangre.

Sublimo cada llaga,
esquilmo cada ultraje, deslealtad o ausencia
exprimiendo sus jugos,
destilando su duelo ,
alambicando
la reservada esencia de su espíritu
hasta extraer de ella
un puñado de versos agridulces,
ferozmente radiantes
igual que la verdad.

El ardor de cazalla,
fuego dulce ,
risa y llanto que bullen por mis venas
se me sube a los labios.

Y despierta el impulso de la pasión rapsoda
que por prudencia acallo casi siempre .

Solo dura un instante,
pero es suficiente para desactivar
las aristas del aire y expurgar sus angores
y hacer que se serene
para que agobie menos
sobre el pecho vencido el peso de la vida
y las penas se amansen

Algunos llamarían borrachera ,
catarsis , arrebato... chaladura
a este desbordado exceso de lirismo.

Yo lo llamo pasión por las resacas.

Cuando el dolor regresa
es más hondo y violento.

Para sedar su herida
hay que volver mañana, Dios mediante,
otra vez a empezar.





Desdémona


Entre las más dichosas
de todas las mujeres bendecidas
por el don del amor y sus dulzores
te creíste la más afortunada.

Que en sus ojos brillase
la fiereza del tigre
cuando te contemplaba con deseo,
solo era para ti una evidencia
de su fervor ardiente,
que celase del aire,
y su sombra siguiese los pasos de tu sombra
una demostración de su cuidado.

En tu claustro  apartado ,las palomas temblaban
ante tu ingenuidad y tu ceguera

Aquellas tiernas flores
de tu jardín  sombrío ,que alguna vez regaste
con silenciosas lágrimas,
hoy sirven de fragante cobertor
sobre tu cuerpo inerte,
ofrenda de belleza a la belleza
compartiendo el destino de unir sus podredumbres.

Solo fuiste, 
virtuosa,
desdichada Desdémona,
otra mujer ilusa entre las mal amadas.





domingo, 28 de mayo de 2017

Rainbows


Aquellos años fueron buenos años.

O al menos eso creo.

Un tiempo de inconsciencia
en el que todavía fabulaba  que el mundo
era una enorme tarta de merengue
hecha para mi boca,
y podría comérmela
sin perder ningún diente en el intento,
en el que aún podía salir a pasear
cada lunes vestida de domingo
sin dar explicaciones ni ponerme la máscara
de la risa perfecta,

  Y tumbarme en los prados bocarriba
a jugar con mi perro sobre el tapiz herbáceo,
o a perseguir las noches del estío
efímeras estelas luminosas
en que depositar algún deseo
y a soñar que podrían
mis ensueños cumplirse.

A pesar de que quedan esos días lejanos
regreso con frecuencia
a usufructuar su bienaventuranza,
cuando cierro los ojos
y dejo que me asalten las antiguas canciones
y los viejos aromas
que llegan impregnados de vívidas imágenes
cargadas de emoción.

Yo vuelvo en cuanto puedo,
pero nada es lo mismo.

Debe ser que la senda de frágil ilusión
que lleva al Arco Iris no consiente
muchas idas y vueltas

En sus cielos nublados
ya no quedan estrellas temblorosas
a las que poner nombre.

La amenaza de lluvia
va empapando el ambiente
con una sensación indefinida
de asunción de derrota inevitable,
de aviso de tragedia.

Y es que, aunque, sin duda,
aquellos años fueron,
mientras duraron , años excelentes
volver la vista atrás de poco sirve.

Si acaso para ver
como delante delante nuestro se nos hace
mucho más largo y lóbrego el camino.

Y más omnipresente la tristeza