jueves, 22 de junio de 2017

De serie


Dicen que traje un don puesto de serie,
que a las palabras romas saco un filo
con que me sangro en verso y me ventilo
el alma hasta dejarla a la intemperie

Nunca fue una virtud que deseara
con la que ante la gente presumiera,
ni un defecto del cual me arrepintiera,
ni un pecado que nunca confesara

Yo, ni quito ni pongo, solo hago
lo que me pide el cuerpo, desnudarme
y mostrar mis vergüenzas sin un precio

Tampoco espero nada como pago,
si acaso que el futuro quiera darme
ración doble de olvido y no desprecio.

Estéril disciplina


No estoy para cantares,
ponen voz a mis noches las vivas cantinelas
del crujir de mis huesos y son las centinelas
de las horas que paso triste y llorando a mares

Me clavan sus espuelas
los jinetes del miedo y afligen los ijares
de mi imaginación, que horribles avatares
se figura y me obliga a eternas duermevelas.

Por Dios que no os miento,
no hay ningún glamour sutilmente sublime
en este empecinarse de mi dolorimiento

Suplicio en soledad,
estéril disciplina que al alma no redime
del yugo de la carne , con toda su ruindad.



martes, 20 de junio de 2017

En vano


Si siempre fue blasfemo
tomar su nombre en vano
¿ Cómo habrá que llamar a los que inventan
con él un estandarte que les sirva
de excusa a la barbarie?

No metamos a Dios
en nuestros chiringuitos tuneados
de inciensos y de cantos monocordes
donde se guisa a fuego lento el odio

¡ Por Dios!
Si alguien lo duda
sólo tendría que mirar al cielo...
Dios es todo un esteta
amante del silencio. Le repugnan
los efluvios a órganos recién eviscerados
servidos en bandeja
los clamores histéricos de madres
que llaman a sus hijos,
los huesos rotos y el crujir de dientes.

Por eso los altares están siempre tan fríos.

Dios es, por excelencia,
el Gran Ausente.
Mora
impávido en su altura
sin querer saber nada
de nuestra miserable condición.

Arrebatando al mármol su inocencia,
un ara guarda siempre los vestigios
de un adeene de perfil humano.

Pues tengamos al menos el decoro
de cargar con el peso de la culpa ,
con algo de elegancia
ya que somos totalmente incapaces
de sentir contrición.



Rosa, rosae


La rosa nada sabe
de galas y hermosura.

La rosa sólo es rosa
cuando con devoción y con deleite
la nombras y la miras.

Para el esparcimiento de tus ojos
con luz pura y con lluvia
alimentó sus pétalos.

Tal como su perfume
lo convirtió en esencia etérea e intangible
para ser esa imagen de la inmortalidad
grabada en tu memoria fugitiva

Para el dolor,
para la llaga ardiente con que uncimos
la fe a la certeza,
para la penetrante herida en carne inerme
que palpita y que sangra
y nos hace saber que estamos vivos
se hicieron sus espinas.

Dame ese amor


Tu amor es ese pozo sin medida
en que con fe lunática me aboco
día tras día, hasta que poco a poco,
sin darme cuenta se me va la vida.

Tu amor es ese abismo del suicida ,
negrura cuyo fondo nunca toco,
aunque al caer al mismo diablo invoco
transformándome en lámpara encendida.

Quiero un amor de mirto y hierbabuena,
un amor de domingo y día feriado,
de anís , de pasodoble, de verbena...

Dame ese amor que siempre yo he soñado
por el que de verdad valga la pena
existir consumiéndome a tu lado





Empatía (De farol)


Cada quién es muy libre
de elegir la estrategia con la que quiere hacerse
trampas al solitario,
sin que se note mucho que apuesta  de farol

Cada cuál se procura
un sólido asidero
al que aferrarse,
inventa
sus anclas , sus conjuros,
sus dioses tutelares de juguete
sus ritos , sus monedas
con que poder comprarlos,
su modo de abrazarse con cinismo
a la seguridad.

Y luego ,en un alarde
de sus contradicciones
pasa todo su tiempo idolatrando
lo etéreo, lo que apenas
se insinúa , traslúcido,
y tremola en el aire , conquistando el espíritu
antes de evaporarse .

¿Pero es que sería la vida tan valiosa,
tan amable y amada a nuestros ojos
si no fuese tan frágil ?


Con mucha más ternura contemplamos
la flor ,
porque sabemos
que esa vez es única ,
que nunca más podremos disfrutar
de su delicadeza .

Acaso conocernos
tú, yo, nosotros, ellos, 
a ella semejantes ,
materia inconsistente que palpita,
perecederos seres desahuciados,
nos haga valorar la singularidad
que late en el instante en que se abre, incauta,
al beso del rocío.

Y gozar fervorosa,
desesperadamente ,
la emoción que despierta su efímera belleza,
aun siendo una ilusión.



lunes, 19 de junio de 2017

Hay silencios


Hay silencios tan cautos,
tan discretos,
que ni siquiera el corazón conoce
lo que guardan las tripas.

Hay silencios de bruma que enmarañan
el fluir de las horas,
que envenenan
el claro manantial del sentimiento
en que beber debieran las palabras de espuma
que cantan al decirse.

Hay silencios que saben
lo que por fuerza callan,que la herida
de la mudez no es tanta ni tan honda,
que de irse pregonando
inevitablemente te mataran.

Hay silencios
que en un desprevenido momento de infortunio
alguien sembró en la sangre con sigilo
como un grano pequeño de mostaza
y poco a poco crece y se empodera
de todo su latido más limpio y vehemente.

Que sin descanso gestan
dentro de sí la larva de un coágulo salino
que acunan
al íntimo enemigo insobornable
que por necesidad debe parirse
cualquier día de estos sin excusa.


Y hay silencios ahogados,
como este que ahora va creciendo en mi pecho,
que preña de resabios sordamente la rabia ,
y se vuelven amantes de luz de taquígrafos.

Que están predestinados
a nacer hechos furia,
a desdecirse
y a estallar en el aire.

!Que se haga el estruendo...!

!Y que caiga quien caiga!









Fenómenos para-anormales


Escribo por salvarme. Luz y alumbre,
pájaros en clamor, sobre las sienes
se te posan los versos y te avienes
al rito por librarte de tal lumbre.

Que existen diferentes adeenes
hace tiempo que sabes y es costumbre
portar con obligada mansedumbre
la cruz, don y regalo, de tus genes.

La que obliga a que asciendas a la Cumbre
de los Locos Anónimos, que avenes
tus dones de ebriedad y te condenes
a servirla y gozarla en soledumbre.

Hasta que ni imagines qué sería
de ti sin tan dichosa anomalía.






El último milenio


El último milenio 
se debió de gestar bajo el auspicio
de un hado belicoso.

Nadie estaría vivo si pudiesen
las palabras quebrar las resistencias,
fulminar las miradas,
degollar los silencios,
los gestos desabridos asfixiar.

Herida sobre herida , ya no duele
la costra purulenta de esta llaga
sin fondo de los días.

Que llegue un oscuro arcángel. Que remueva
con sus alas de fuego este marasmo
de la eterna congoja sin sentido
es lo que pide el triste.
Que proclame
su trompeta la lucha sin cuartel hasta vaciarnos
del aliento final.

Saciarse en la vorágine
de la delectación del cuerpo a cuerpo.


En alto,
morbosamente tensas,
aguardan su momento las espadas.

Y en el cielo vigilan negras nubes
por si llega la hora
de vaciarse a llorar.

Voyeur


De hito en hito, voyeur de la charada,
un ojo en otro ojo se ensimisma
en la contemplación de esa marisma
donde quedó la Luna empantanada.

Cómo poder robar la rebanada
que el deseo nos pide del carisma
que la luz insinúa sobre el prisma
de la indocilidad adivinada.

Cómo no someterse a la exigencia
de su contemplación y resignarse
a limitar el cielo a aquel espacio
en que un mirar en otro es la querencia
y hasta el modo mejor de deleitarse
mientras la vida pasa muy despacio.

domingo, 18 de junio de 2017

Fulgor frío


Te acompaña lo mismo que tu sombra
una inquietud oscura que no te da respiro
y siembra de alfileres lacerantes
tu pecho inerme.

Hay
un algo indefinible que te dice
que ,a pesar de que el día hoy parece espulgado
de piedras y de espinas,
no hay que bajar la guardia
porque el mal nunca duerme y el enemigo está
alerta y al acecho
esperando encontrarte descuidado.

No busques la señal de su presencia
allí donde lo márgenes
se vuelven escarpados e imposibles
y el camino termina.

No el lejanas montañas,
no en páramos perdidos,
no en tenebrosos montes.

Búscalo caminando junto a ti,
desconociendo aún
lo que el aire presume.

Que existe un fulgor frío programado
para hacerse puñal e indiferencia
y gusto por la sangre
en todas las pupilas.

Que en según qué ocasión todos los hombres
puede mirar con ojos de lobo a cualquier hombre.



Carnavaleras


A mi casi no me arredra,
lo tengo tan asumido
que resulta divertido,
sacar agua de una piedra.
Es que me enseñó la hiedra.
Posee esa habilidad:
callada y con humildad
su raíz lame la roca
y , por más que sea poca,
aprovecha su humedad.

También me enseñó el temor
hacia el fingimiento . Ella,
en apariencia tan bella
se pudre tras su verdor.
Si miras alrededor
crees saber lo que ves,
pero puede que no estés
viendo más que una ficción.
Ni el mundo es una ecuación
ni sigue regla de tres.

La vida es un carnaval.
Es el reino del embuste
y , te guste o no te guste,
me temo que te da igual.
Pues resulta que al final,
con más o menos descaro
-hasta aquel tipo tan raro
que siempre se hace el estrecho
y se da golpes de pecho-
todos pasan por el aro.

A cada cual su antifaz.
Por variedad que no quede
y si no se te hace adrede,
el caso es ir de falaz.
Con el de " la santa faz",
que suele disimular
la tibieza de ignorar,
Satanás acierta un pleno.
Y luego el cielo está lleno
de santos sin bautizar.

Lo malo no es disfrazarse,
lo malo es ser un taimado
que va siempre de tapado
con tal de beneficiarse.
No hay malicia en aliviarse
de tanta preocupación
con un poco de evasión.
Si en un infierno habitamos,
que al menos nos divertamos...
! Todos bailando el bayón!!

Charlotada ( En el albero)


Al alba en el albero me desnudo

de todos mis pecados capitales. 


Ideas cortas, lengua más bien larga... 

Ésto ya me lo dijo a mí al oído,

con esa voz tan suya, tan amarga,

cuando lo abandoné sin mucho ruido, 

Joaquín... 

Y hasta Manolo

mientras tocaba un solo 

de violín 

y armonizaba arpegio con gemido. 


Me toca , pues, librarme del liguero

y del corsé, del látigo y la pluma 

y lo que más me cuesta , el antifaz, 

que hace ya tanto tiempo que lo uso

que es uno con la piel. 

Desolladuras

una menos a más,

no hay quien repare en ellas... 


Ni hay quien las repare,

 fingiremos 

que acabo de tatuarme un mapa mudo 

de un paisaje lunar inexistente, 

un jeroglífico sin piedra de roseta, 

alguna tortuosa y torturada 

letra inicial. 


Ahora

sí que  soy toda yo un espectáculo 

de lo que es en verdad desasistida

porción de humanidad 

que no sabe que hacer ni en qué lugar del círculo 

hay esquina que pueda brindarle  protección.


Quizás con la estrategia que usa el avestruz,

cerrar los ojos 

para no ver los ojos que nos miran 

e intentar una danza

que te haga parecer , si más patética, 

también más irreal... 


Me pide el cuerpo un tango

y el corazón a un vals se me acompasa 

-nunca "El Danubio Azul" que para ahogarme 

me bastan mis congojas-

y los pies marcan rok, pero me  
pliego 

a lo que  el coso exige 

e intento un pasodoble " Manolete 

si no sabes lidiar pá qué te metes..."


que  corea entusiasta la afición.


Sabes 

que en todo espectador hay siempre un sádico

que espera encontrar, matando el brillo 

del oropel , la sangre coagulada

y sacas del almario aquel pecado

capital, que por algo te guardaste,

para enjugar la lágrima fugaz. 


Que el que quiere ver muertos, qué se corte 

la garganta y se mire en un espejo

o que contrate a un Jak Destripador.

Desandarse


Mejor que desandarse

sería desnacerse. 


Regresar a un estado antes del tiempo 

en el que el tiempo 

no era juez, 

ni testigo,

ni amenaza, 

ni el respirar se nos volvía un daño. 


Comprendo que me toca aquí y ahora 

y que soy lo que soy , esta amalgama

de adicciones a afectos perniciosos,

y de restas que tanto me dolieron 

una totalidad que a duras penas

si consigo que no se me desunza.


Es que hace ya tanto que la madre 

que me parió parióme... 


Lo sé porque lo dice un D.N.I. 

y a ratos 

así lo corroboran las rodillas

y es constante 

el peso de un cansancio que no es físico 

y no repara el sueño.


Lo sé, pero lo dudo

porque en mis huesos suenan como flautas

y en la piel me florecen

urgencias cada Mayo que huelen a alhelíes

y una potranca indómita en la sangre 

galopa hacia quimera 

hasta que se revienta o se le

paran 

de la emoción los pulsos. 


Lo sé ,pero he adquirido 

tal arte,

tal destreza, 

tal descaro 

en tapar los espejos que incomodan

con tules piadosos... 


En ir tapiando fuentes,

en lodar cada pozo y cada algibe

en beberme los charcos, si es preciso,

porque no me delaten .


!Total...!Si yo requiero 

mi edad en el remanso que me brindan 

tus ojos complacientes.


Tan jóvenes 

y tan ciegos de amor 

que año tras años mienten :DIECIOCHO. 

Puedo


Parece que la senda se estira y no se acaba...

Aunque apenas si puedas
con el peso del polvo de tus botas,
ni te asista la fe de que está el arco iris
detrás del horizonte.

Es la meta o tu aliento...

Y respirar termina por convertirse en hábito
tan absolutamente irrenunciable
que acaba por volverse servidumbre.

Poder, …
puedo

Fingir
que los cierzos acunan gentilmente
el sueño de los pétalos
que las zarzas que adornan las riberas
son planteles de lirio
o que las piedras tienen un tacto de algodón.

Extraviar la cuenta
de cuántas catedrales dilapidé rezando,
en cuántos lazaretos veraneé de incógnito,
de cuántos manicomios en que busqué refugio
me tuvieron que echar , que estorban sus rutinas
los cuerdos irredentos

Buscar mil y una excusas
para justificar que llueva los domingos,
que yo tenga que irme cuando  el baile se anima ,
que me duelan las muelas siempre que me regalan
turrones de guirlache.

Que cuando bebes vino para olvidar las penas
den ganas de llorar

Puedo dar testimonio
de que siempre resulta conveniente
a este valle pródigo en uvas de la ira
venirse bien llorado...

Y trayendo algún as,de bastos si es posible,
camuflado en la manga para apostar que hoy
habrán de pintar oros donde pongas
tus botas de charol.

De que, después de hacer
con tu piel un capote de cuero encallecido
con que disimular tus desnudeces,
aún es necesario
lidiar con un incordio caprichoso,
- quién se atreve a decir que es una estrella
aquel candor tan bobo-apenas un destello
que late y que que reclama su porción de suspiros
y su cuota de pies ensangrentados.

Ojalá que le falte
al diablo un alma incrédula
y le sobren dos alas....

Poder,
siempre se puede...

Puedo seguir andando
y creerme que puedo y que soy incombustible .

Y reventar.